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Brandon Martínez González

Periodista de la Universidad de Antioquia con énfasis en periodismo narrativo. En El Colombiano cubro deportes. He sido enviado especial a partidos de la Selección Colombia en Barranquilla. También a eventos de ciclismo como el Clásico RCN, Tour Colombia, Giro de Rigo, partidos de tenis, carreras de atletismo, natación, gimnasia, tiro con arco. He cubierto 7 finales del fútbol colombiano (6 in situ) y el Mundial de Qatar. Sigo la actualidad del DIM, Nacional y deportes del ciclo olímpico. Hago perfiles de deportistas. Presentador de El Debutante y realizador para redes sociales. Tuve un paso por el equipo digital: escribí breaking news.Trabajé en el programa Ángulo Deportivo de la emisora cultural de la UdeA. Escribí para La Oreja Roja y La Cola de Rata sobre migración, política internacional, economía y deportes. Fui voluntario de la Revista Arcadia en 2018. Produje y edité un podcast en serie llamado Duplas. Lector, salsómano y amante de sufrir en bici.

Venezuela: entre la Libertad de los Pueblos y el Capricho del César

La prioridad absoluta hoy debe ser el restablecimiento de la democracia y la soberanía plena de Venezuela.

hace 14 horas
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  • Venezuela: entre la Libertad de los Pueblos y el Capricho del César

Por Daniel Duque Velásquez - @danielduquev

La caída de Nicolás Maduro marca el fin de una era de oscurantismo, represión y hambre en Venezuela. Nadie con sentido de justicia puede dejar de rechazar la dictadura que, por cerca de dos décadas, ha asfixiado a una nación entera. Es profundamente comprensible la alegría que hoy desborda al grueso de venezolanos; tras años de persecución, la captura del tirano representa, para millones, el primer respiro de libertad en una generación. El sentimiento de alivio es el resultado de un cansancio histórico ante la impunidad sistemática. Sin embargo, este júbilo genuino no debe cegarnos ante los peligros de la forma unilateral en que se ha gestado esta transición.

La prioridad absoluta hoy debe ser el restablecimiento de la democracia y la soberanía plena de Venezuela. Pero este objetivo corre peligro cuando se confunde justicia con autoritarismo foráneo. Donald Trump no puede comportarse como un emperador que dispone de territorios ajenos a su antojo. La soberanía no se regala ni se impone; se construye desde el sufragio y el respeto a la autodeterminación de los pueblos. Una transición tutelada desde el exterior es siempre una democracia frágil y dependiente.

Esta situación deja un sabor amargo sobre la vigencia del derecho internacional contemporáneo. Es frustrante constatar su poca vinculatoriedad en crisis de esta magnitud. El marco multilateral nació tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial precisamente para evitar que el mundo fuera regido por la “ley del más fuerte”, buscando que la razón y los tratados estuvieran por encima de las bayonetas.

Urge rescatarlo y reformar sus instituciones de manera tal que la ciudadanía global sienta que el multilateralismo es un camino mejor que la fuerza bruta. Necesitamos cambios institucionales que garanticen que la ley sea igual para todos los Estados del planeta, impidiendo que el orden global se convierta en un simple tablero de ajedrez para las grandes potencias.

En el tablero geopolítico, esta operación militar envía un mensaje contundente a potencias como Rusia y China: el hemisferio occidental sigue bajo el control estratégico de Washington. Al actuar con tal agresividad en el territorio que Moscú y Pekín intentaron colonizar mediante deudas y alianzas militares, Estados Unidos reafirma una hegemonía que muchos consideraban en declive. No obstante, el costo de este mensaje es la coherencia ética internacional.

Resulta extraño que, tras años de resistencia civil, Trump no haya acordado una transición pacífica y legítima con la hoy Premio Nobel María Corina Machado y la oposición. En su lugar, ha preferido pactar con figuras del mismo régimen vigente que ha oprimido brutalmente a la población. Ignorar la legitimidad de Machado para negociar con los remanentes del chavismo es una traición a la esencia de la lucha democrática venezolana. Venezuela no necesita un simple cambio de capataces motivado por intereses petroleros, sino una transformación estructural de su sistema político. La verdadera soberanía solo llegará cuando sean los propios venezolanos quienes decidan su destino, sin interferencias de las potencias mundiales, ni pactos de impunidad con los opresores de ayer. Solo así el derecho internacional recuperará su sentido y valor.

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Brandon Martínez González

Periodista de la Universidad de Antioquia con énfasis en periodismo narrativo. En El Colombiano cubro deportes. He sido enviado especial a partidos de la Selección Colombia en Barranquilla. También a eventos de ciclismo como el Clásico RCN, Tour Colombia, Giro de Rigo, partidos de tenis, carreras de atletismo, natación, gimnasia, tiro con arco. He cubierto 7 finales del fútbol colombiano (6 in situ) y el Mundial de Qatar. Sigo la actualidad del DIM, Nacional y deportes del ciclo olímpico. Hago perfiles de deportistas. Presentador de El Debutante y realizador para redes sociales. Tuve un paso por el equipo digital: escribí breaking news.Trabajé en el programa Ángulo Deportivo de la emisora cultural de la UdeA. Escribí para La Oreja Roja y La Cola de Rata sobre migración, política internacional, economía y deportes. Fui voluntario de la Revista Arcadia en 2018. Produje y edité un podcast en serie llamado Duplas. Lector, salsómano y amante de sufrir en bici.

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