Pico y Placa Medellín
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Este año quiero cuidarme, priorizar espacios para mí y los míos, y reconectarme con cosas que disfruto.
Por Rosana Arizmendi Mejía - JuntasSomosMasMed@gmail.com
Paramuricea clavata. Así se llama (según la ciencia occidental) la especie con la que trabajé en mi doctorado. Es una gorgonia, que es un tipo de coral —y, por ende, un animal invertebrado marino, formado por colonias de miles de pequeños pólipos, que son como unos tubitos miniatura con una boca rodeada de minitentáculos—, pariente de esos que en el Caribe parecen abanicos y que, desafortunadamente, en Medellín adornan muchas casas. Ella es distinta, sin embargo; parece más un arbolito. Y es de color rojo (aunque a veces es amarilla y a veces es amarillayroja). Además, en vez de ser caribeña, es del Mediterráneo (principalmente), así como Serrat. He pensado mucho en ella en este principio de año, época de hacer propósitos, pues algunos de los míos tienen mucho que ver con esta especie. Aquí van:
Propósito 1: valorar y disfrutar más los procesos; no enfocarme solo en los resultados. La gorgonia roja es experta en esto, y les da gran relevancia a los primeros: crece menos de 1cm al año, alcanza su madurez sexual (sí, se reproduce sexualmente) entre los 7 y 13 años, las hembras se demoran 13-18 meses en producir sus huevos. Sin ellos —los procesos—, no podría sobrevivir ni ejercer sus funciones ecológicas, que, como verán, son fundamentales. Entonces yo, que soy impaciente por naturaleza y muy orientada al logro, este año quiero ser más como ella.
Propósito 2: formar hábitats para otros. P. clavata hace parte de un ecosistema crucial por su biodiversidad: el coralígeno mediterráneo, y en él, actúa como una “formadora de hábitat” para otros organismos; es decir, provee espacios y condiciones para que otros vivan. Como líder y colaboradora, y también como hija, prima, amiga y pareja, quiero cultivar interacciones que sostengan la vida, la creatividad y la diversidad, que sean un lugar seguro, y que permitan que las ideas, miradas y acciones se nutran y prosperen.
Propósito 3: vivir en balance, como lo hacen la gorgonia (y demás habitantes del Mediterráneo). Este año quiero cuidarme, priorizar espacios para mí y los míos, y reconectarme con cosas que disfruto (pintar, hacer crochet, ver más cine). Quiero tener equilibrio entre lo laboral y lo personal.
Propósito 4: ser consciente de que soy una de las partes de uno (o varios) sistema(s), igual que la gorgonia lo es en el coralígeno, o cada pólipo lo es en una colonia de gorgonia. Quiero mantener mi pensamiento sistémico —ese que ve conexiones—, no olvidarme de mirar el todo, recordar que estoy acompañada de y por otros, y que también soy gracias a ellos.
Sé que el mundo y el país están convulsos y que hay temas que apremian. Pero también sé que en tiempos de agitación es importante priorizar en qué poner nuestra atención. Por eso, hoy decidí escribir de los propósitos, para que cuando estemos en modo cortisolporlasnubes, no olvidemos nuestros faros, ni a la gorgonia roja del Mediterráneo, quien continúa dándole importancia a los procesos, creando hábitats para otras especies, viviendo en balance y haciendo redes con otros. ¡Salud!